Biodiversidad desconocida: cuatro nuevas especies descubiertas en la península ibérica en apenas tres años

Los ecosistemas mediterráneos tienen un gran potencial para nuevos descubrimientos. Así lo acreditan las cuatro nuevas especies de animales que se han descrito en los últimos tres años en varios puntos de la península ibérica. Una mariposa en Sierra Nevada, una langosta en Barcelona, ​​una araña en las dehesas ibéricas y un pez en las Baleares son los máximos exponentes de la biodiversidad desconocida de los ecosistemas mediterráneos.

La mariposa críptica de Sierra Nevada

Apenas hace un año, científicos del Instituto de Biología Evolutiva (IBE, CSIC-UPF) describieron una nueva especie de mariposa que sólo se encuentra en la península ibérica: Spialia rosae. Hasta el momento se había confundido con otra especie de mariposa, Spialia sertorius, debido a que son especies crípticas o gemelas, es decir, se parecen muchísimo. Tanto es así, que no se pueden diferenciar ni observándolas a través de un microscopio de alta resolución.

Un ejemplar de la especie gemela Spialia sertorius, idéntica en apariencia a S. rosae. Autor: CC BY-SA 2.0 Bernard Dupont.

Entonces, ¿cómo vieron que eran especies diferentes? Los investigadores del IBE observaron que los datos del ADN mitocondrial del género Spialia señalaban que había más de una especie en la península ibérica, así que salieron al campo para buscarla. ¡Pero todos los individuos que encontraban eran iguales! La clave vino de la mano de la ecología. Durante el trabajo de campo, los investigadores observaron en Sierra Nevada un ejemplar de la mariposa en cuestión, S. rosae, poniendo un huevo en un rosal silvestre –de ahí que al animal lo hayan bautizado como ‘rosae’–. Esto era insólito hasta el momento, ya que el resto de mariposas del género Spialia ponen los huevos y se alimentan de unas plantas que se llaman pimpinelas. Se cree que este cambio en la dieta es lo que ha generado las únicas diferencias que se han encontrado: dicho ADN mitocondrial y los hidrocarburos cuticulares, es decir, el olor que desprenden, que seguramente sea lo que les permite distinguirse entre ellas. Se han encontrado ejemplares de S. rosae en Sierra Nevada, en el Sistema Central, en los Picos de Europa y en algunos lugares de los Pirineos.

Mira las observaciones que tenemos en Natusfera de su especie gemela, Spialia sertorius. ¿Serán en realidad S. rosae?

La langosta de Ancosa

En junio de 2014 dos naturalistas, Xavier Bayer y Francesc Guasch, observaron por primera vez y sin saberlo una nueva especie de langosta en la Plana d’Ancosa: la langosta de Ancosa (Prionotropis ancosae). En un primer momento creyeron que se trataba de una nueva población de la langosta Prionotropis flexuosa, una especie muy parecida que en Cataluña sólo vive en la Tiomenda d’Alfés (comarca del Segrià, Lleida). El descubrimiento era, en realidad, aún más sorprendente. Los naturalistas comunicaron la supuesta nueva población al Servicio de Flora y Fauna del Departamento de Territorio de la Generalitat y el especialista en ortópteros Josep Maria Olmo se desplazó al lugar y observó que no se trataba de la misma especie.

Hembra de la langosta de Ancosa (Prionotropis ancosae). Estas son ligeramente más grandes que los machos. Autor: Josep Maria Olmo.

Ambas langostas son muy parecidas –tienen poca capacidad para volar y miden entre 3 y 4 cm–, pero la nueva especie es más oscura, tiene las alas más cortas y el tórax más esbelto que la langosta de Alfés, la cual también se encuentra en varios lugares de España y Portugal. La Plana d’Ancosa (comarca de la Anoia, Barcelona), donde se ha encontrado la nueva especie, es un altiplano calcáreo que presenta una vegetación prácticamente esteparia, dominada por arbustos y matas como el tomillo y con alguna encina aislada. Es un espacio protegido bajo la catalogación de PEIN (Plan de Espacios de Interés Natural) debido a que acoge una biodiversidad de gran valor.

La araña de las encinas de dehesas

A finales de 2014, el investigador de la Universidad de Extremadura asociado al CREAF, Raúl Bonal, observó una especie de araña hasta ahora desconocida: la araña de las encinas (Cheiracanthium ilicis). El hallazgo se produjo a partir de unos muestreos en el marco de un estudio más amplio. Se pretendía investigar la importancia de las encinas aisladas en cultivos para la conservación de la biodiversidad. ¡Y vaya si lo demostraron!

Juvenil de la araña de las encinas (Cheiracanthium ilicis). Esta especie desarrolla todo su ciclo vital encima de un mismo árbol. Autor: Eduardo Morano.

Se trata de una araña pequeña –mide en torno a 1 cm– y de hábitos nocturnos. Durante el día se esconde en pequeños agujeros como por ejemplo las capuchas de las bellotas, que cubren con seda para hacer un refugio. Por la noche sale a cazar y persigue activamente a sus presas. Es un carnívoro bastante generalista, ya que se alimenta de todo tipo de pequeños organismos como orugas y minadores de hojas. Todas las fases del ciclo vital se desarrollan sobre el mismo árbol, y los adultos, que viven poco tiempo, se pueden encontrar entre mayo y julio. Destacan sus quelíceros –las piezas bucales con las que las arañas inyectan el veneno–, que son proporcionalmente grandes en comparación con otras especies de su género.

De momento se ha localizado en las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, y siempre sobre encinas aisladas en dehesas. De ahí que se la haya bautizado como ‘ilicis’, epíteto que hace referencia a la encina (Quercus ilex). Se cree que podría encontrarse en otros puntos de la península ibérica y en otros países de la cuenca mediterránea.

El pez góbido de las Baleares

A principios de este mismo año, científicos de Croacia, de Alemania y de las Baleares describieron una nueva especie de pez en estas últimas islas: Buenia massutii. Se trata de un pequeño pez de la familia de los góbidos que no suele superar los 3 cm de largo. Hasta ahora sólo se conocían dos especies del género Buenia.

Ejemplar macho del pez góbido Buenia massutii. Hasta ahora sólo se conocían dos especies de este género. Autor: Marcelo Kovačić.

Los ejemplares de este nuevo pez se encontraron durante unas campañas de investigación sobre las comunidades de los fondos marinos lideradas por el Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO). El hábitat de esta especie se sitúa en las aguas que rodean el archipiélago, a una profundidad de entre 50 y 70 m, y con el fondo marino compuesto por arena gruesa y comunidades de algas rojas, donde se alimenta de pequeñas presas. El nombre de la especie, ‘massutii’, es en honor a Enric Massutí, un investigador del Centro Oceanográfico de Baleares, el cual fue un impulsor del estudio de los fondos marinos baleares.

Acerca de Pau Guzmán

Técnico de Comunicación del CREAF. | Fascinado por el funcionamiento de la Naturaleza y del Universo y por cómo los seres humanos somos capaces de comprenderlo (en algunas cosas), me entusiasma transmitir estos conocimientos a las personas, especialmente a través de audiovisuales. | Soy Máster en Comunicación Científica, Médica i Ambiental (UPF-BSM, 2017), Graduado en Biología Ambiental con mención en Biología Vegetal (UAB, 2016) y Técnico Superior en Gestión y Organitzación de Recursos Naturales y Paisatgísticos (Instituto Rubió i Tudurí, 2011).
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